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PORTADA

EDITORIAL

AUTORES

CRÉDITOS

Perspectivas y situación del uso de biofungicidas en Chile
Sr. Jaime R. Montealegre A.

Bases moleculares del control biológico de fitopatógenos. Experiencia Chilena
Sra. Luz María Pérez R.

Utilización de Agrobacterium radiobacter para el control de Agrobacterium tumefaciens en frutales de carozo
Sr. Jaime R. Montealegre A.

Uso de Trichodex en Chile para el control de B. cinerea en uva de mesa
Sra. Marcela Esterio G.
Sr. Jaime Auger S.

Utilización de Serenade en el control de enfermedades de importancia económica en frutales
Sra. Verónica Soffia C.

Uso de Phyton 27 en el control de enfermedades en diferentes especies de cultivos frutales
Sra. Ana María Riveros S.

Uso de BC-1000 para el control de Pudrición Ácida y Botrytis cinerea en uva de mesa, vinífera y otos frutales menores
Sr. Rodolfo Aguirre H.
Sra. Blancaluz Pinilla C.

Uso de DM 31, un innovador biofertilizante foliar, con acción en el control de Botrytis en uva de mesa y vinifera
Sr. Rodolfo Aguirre H.
Sra. Blancaluz Pinilla C.

Lonlife (citrex) y su uso como fungicida-bactericida para el control de pudriciones de racimos en uva de mesa y vinífera
Sr. Humberto Mendoza B.

Uso de Status para el control de Botrytis cinerea y otros fitopatógenos en uva de mesa y vinífera
Sr. Raúl Arancibia O.

Uso de temperatura y luz ultravioleta para el control de enfermedades en postcosecha de frutas
Sra. Rosa M. Valdebenito S.

Uso de Oxígeno ionizado Agrocare en la mantención de condiciones de calidad en frutos almacenados en frigorífico
Sr. Rodrigo Sotomayor C.

Control biológico de Pyrenochaeta lycopersici y Phytophthora parasitica en tomates bajo invernadero
Sra. Ximena Besoaín C.

Control biológico de Rhizoctonia solani, Fusarium oxysporum f. sp. lycopersici y Fusarium solani en tomates bajo invernadero.
Sr. Rodrigo Herrera C.

Uso de la solarización y bioantagonistas para el control de patógenos radicales y malezas en el cultivo del tomate y de la frutilla en Chile
Sr. Jaime R. Montealegre A.

Uso de Ditera en el manejo de nematodos
Sr. Erwin Aballay E.

Uso de la solarización para el control de nematodos fitoparásitos en el cultivo de la frutilla y del tomate en Chile
Sr. Erwin Aballay E.

Control de nematodos mediante uso de materia orgánica
Sr. Juan C. Magunacelaya R.

Uso de plantas antagonistas para el control de nematodos fitoparásitos en vides
Sr. Erwin Aballay E.

Uso de extracto de quillay para el control de nematodos
Sr. Juan C. Magunacelaya R.

Uso comercial de Binab T para el control del plateado de los frutales de Carozo
Sr. Claudio Fernández T.

Uso de Quitosano para el control de enfermedades y nematodos fitoparásitos
Sr. Alejandro Martínez P.

 


USO DE LA SOLARIZACIÓN Y BIOANTAGONISTAS PARA EL CONTROL DE PATÓGENOS RADICALES Y MALEZAS EN EL CULTIVO DEL TOMATE Y DE LA FRUTILLA EN CHILE
[1]

Ing. Agr. Jaime R. Montealegre A.
Facultad de Ciencias Agronómicas, Universidad de Chile. 
Casilla 1004, Santiago – Chile
jmonteal@uchile.cl

Cita:
Uso de la solarización y bioantagonistas para el control de patógenos radicales y malezas en el cultivo del tomate y de la frutilla en Chile. Montealegre, Jaime.
Santiago, Chile, Facultad de Ciencias Agronómicas, Universidad de Chile, 2005.
:. http://mazinger.sisib.uchile.cl/repositorio/lb/ciencias_agronomicas/montealegre_j/15.html

 

1. Introducción

La solarización se comienza a investigar en la década de los setenta como una alternativa viable o complementaria a la fumigación con pesticidas, para el control de fitopatógenos, insectos, nematodos y malezas (Anónimo, 1987).  En Chile, los primeros trabajos se iniciaron en la década de los noventa (Montealegre et al., 1996).

2. Solarización

La solarización se basa en el uso de la energía solar como fuente de calor para elevar la temperatura del suelo y la humedad para potenciar su efecto.  El cubrimiento del suelo con polietileno (generalmente transparente), aumenta el efecto térmico y evita las pérdidas de calor y humedad, logrando elevar la temperatura hasta niveles letales para muchos organismos que habitan el suelo.  Además, se producen cambios biológicos, químicos y físicos en el suelo, que se traducen en beneficios para el desarrollo y crecimiento de las plantas cultivadas posterior a la solarización (DeVay, 1991). 

Con el uso de esta práctica se logran, dependiendo de la zona geográfica, temperaturas mayores a 54º en los primeros centímetros del suelo, las que son letales para la gran mayoría de los fitopatógenos mesófilos (aquellos que sobreviven a temperaturas superiores a 31ºC (DeVay, 1991)), con lo cual la muerte termal se puede alcanzar incluso a los 30 cm de profundidad, dependiendo de la especie del patógeno (Katan y DeVay, 1991).

A pesar que con la solarización no se logra un control total de los fitopatógenos, es factible combinar esta práctica con el control biológico, obteniéndose de esta manera un resultado mejor y más perdurable en el tiempo, si se le compara con una fumigación con bromuro de metilo, por ejemplo.  En este sentido, existen diversos trabajos (Montealegre et al., 1996) que indican el mayor efecto residual de la solarización que el de bromuro de metilo en el control de Pyrenochaeta lycopersici en tomates, por ejemplo.

Dentro de los factores que afectan los resultados de la solarización se encuentran: temperatura del aire, suelo, nubosidad y humedad del ambiente, duración del día, intensidad de la radiación solar, humedad, textura y color del suelo, tipo de film (grosor y capacidad de transmisión de la luz) (DeVay, 1992).

Respecto al control biológico, si bien es cierto es un método muy ecocompatible, sus resultados dependerán de factores tales como la capacidad biocontroladora del microorganismo, los factores ambientales que afectan su sobrevivencia y capacidad biocontroladora (luz, temperatura, características físicas y químicas del suelo, etc.) y de manejo del biocontrolador, los que  influyen enormemente en los resultados de la eficacia a obtener.

Una buena alternativa de maximizar el efecto de la solarización, es la complementación de esta práctica con el uso de bioantagonistas.

3. Resultados de investigaciones sobre el uso de solarización y control biológico para el control de fitopatógenos y malezas

2.1. Uso de la solarización para el control de Verticillium dahliae y Fusarium oxysporum f.sp. fragariae en frutillas

Cuadro 1. Trabajos realizados por Aballay et al. (1996) en la zona de San Pedro (Región Metro­politana de Chile), demuestran que mediante la solarización se pueden obtener excelentes resultados de control de Verticillium dahliae (Cuadro 1).  Resultados similares se han obtenido en esta misma zona para el control de F. oxysporum f.sp. fragariae y Rhizoctonia solani por Montealegre et al. (1997) y Henríquez et al. (1996), respectivamente.

En el Cuadro 2 se presentan los resultados de control de F. oxysporum con solarización a diferentes profundidades y se compara el efecto residual de ésta y la aplicación de CH3Br a los 40 días después de realizado este tratamiento.  Se observa que las poblaciones de F. oxysporum aumentan y, por lo tanto, la residualidad de este tratamiento es menor si se la compara con la solarización.

Cuadro 1.  Control de V. dahliae sometido a solarización y fumigación con CH3Br en un suelo utilizado para el cultivo de la frutilla (San Pedro, Región Metropolitana, Chile). 

Días solarización1/

Profundidad (cm)

Tratamiento y Nivel de Control

Control

Solarizado

CH3Br

10

10
0,0 a2/
78,3   b
100,0    c
20
0,0 a
68,3   b
100,0    c

30

0,0 a

56,7   b

100,0    c

30

10
0,0 a
95,0     c
100,0    c
20
0,0 a
73,3   b
100,0    c

30

0,0 a

36,7   b

100,0    c

40

10
0,0 a
98,3  c
100,0    c
20
0,0 a
85,0   b
100,0    c

30

0,0 a

70,0   b

100,0    c

Letras iguales significa que no existen diferencias estadísticas significativas según el Test del Rango Múltiple de Duncan (p≤0,05).
1/  Indica los días después de iniciada la solarización en que fueron recolectadas las muestras.
2/  Letras minúsculas comparan los tres tratamientos a una misma profundidad (en sentido horizontal). Aballay et al., 1996.

Cuadro 2.  Porcentaje de control de poblaciones naturales de F. oxysporum en frutillas a diferentes profundidades a los 40 días después de aplicación de solarización y CH3Br*.

Tratamientos

Pocentaje de control (%)

Profundidad del suelo (cm)

10

20

30

Control

   00,0  aA

00,0  aA

00,0  aA

Solarización (40 días)

   78,9  bA

68,5  bA

63,4  bA

CH3Br (40 días después de aplicado)

 100,0  cA

88,9  bA

53,0  bA

CH3Br (4 días después de aplicado)

 100,0

89,5

95,0

Letras minúsculas comparan promedio en cada columna y mayúsculas en cada fila.

Los valores de una misma fila seguidos de letras distintas, difieren estadísticamente según Prueba del Rango Múltiple de Duncan (p≤0,05).

Defilippi (1995).  Se usó Metabromo 980 y polietileno transparente 40 micrones de grosor.

 

Al analizar las temperaturas medias diarias en el tratamiento solarizado y compararlas con el control y la temperatura crítica para F. oxysporum (37ºC), en la Figura 1 se observa que en el caso de la profundidad de 10 cm, se acumulan diariamente, al menos 6 horas sobre 37ºC en el caso del suelo solarizado (Defilippi, 1995).

Figura 1. Temperaturas medias diarias en tratamiento control y solarizado v/s temperatura crítica de desarrollo de F. oxysporum en frutillas (San Pedro, Región Metropolitana de Chile).

Al comparar entre horas acumuladas y grado de control alcanzado (Fig. 2), se aprecia que a medida que aumenta el tiempo de solarización, aumentan las horas acumuladas y aumenta el grado de control tanto para los 10 como 20 cm de profundidad (Defilippi, 1996)

Figura 2.  Relación entre horas acumuladas sobre 37ºC a los 10 y 20 cm de profundidad en tratamiento solarizado y porcentaje de control de F. oxysporum en frutillas en diferentes fechas de evaluación.

En base a los resultados obtenidos, se concluye que es factible realizar un control eficiente de F. oxysporum f.sp. fragariae, Rhizoctonia solani y Verticillium dahliae en suelos destinados al cultivo de frutillas en la zona de San Pedro (Región Metropolitana (RM) de Chile, 33º53’ Lat. Sur y 71º26’ Long. Oeste).

2.2. Uso de la solarización para el control de F. oxysporum f.sp. lycopersici, Pyrenochaeta lycopersici y Rhizoctonia solani en suelos monocultivados con tomates. 

Fusarium oxysporum f.sp. lycopersici y F. solani son patógenos que se pueden encontrar asociados al cultivo del tomate en invernaderos fríos de la V Región. La solarización es una de las alternativas  para controlar a estos fitopatógenos; así, en trabajos realizados por Montealegre et al. (1997) se han logrado resultados comparables al CH3Br en el control de poblaciones naturales de este hongo a los 10, 20 y 30 cm de profundidad en suelos monocultivados con tomate bajo invernaderos fríos después de 40 días de solarización (Cuadro 3).

Cuadro 3.  Porcentajes de control del inóculo natural en suelo desnudo (control), suelo solarizado y suelo fumigado en las tres profundidades a los 40 días de iniciado el tratamiento.

Tratamiento

u.f.c. de F. oxysporum/g de suelo

Pre-trat.

Post-trat.

% control

Control  10 cm

567

244

0  b

Control  20 cm

567

189

0  b

Control  30 cm

489

156

0  b

CH3Br  10 cm

900

11

96  a

CH3Br  20 cm

533

11

94  a

CH3Br  30 cm

544

0

100  a

Solarizado  10 cm

711

11

96  a

Solarizado  20 cm

578

22

88  a

Solarizado  30 cm

433

22

86  a

Letras distintas indican diferencias significativas según Test de Duncan al 5%.

En el caso de Pyrenochaeta lycopersici, el nivel de control que se puede obtener con 40 días de solarización, es menor que el que se logra para F. oxysporum f.sp. lycopersici, F. solani y R. solani (Montealegre et al., 1997); sin embargo,  cuando se establece un cultivo posterior al tratamiento, el efecto residual de la solarización es mayor que el CH3Br y se obtiene un rendimiento por planta mayor, así como también tomates de mejor calidad (Fig. 3) (Montealegre et al., 1996).

Fig. 3.  Rendimiento total y calidad de tomates cv. Fortaleza cultivados en un suelo naturalmente infectado con P. lycopersici y tratado con solarización y CH3Br (Olmué, V Región).

Para el control de R. solani se han realizado investigaciones tanto en Arica (Montealegre et al., 1998) como en Quillota (Santander et al., 2003), obteniéndose buenos resultados en el control de este fitopatógeno (Cuadro 4) en invernaderos fríos utilizados para el cultivo de tomates.

Cuadro 4.  Efecto de los tratamientos de solarización y fumigación sobre control de Rhizoctonia solani y su efecto en el crecimiento de tomate FIR-593.

Tratamientos

Altura

(cm)

Peso seco

(g)

Nivel de daño1

 Suelo natural (testigo)

128,0

d

22,6

d

2

ab(2)

 Suelo natural+T.×polysporum cepa 34

144,6

bcd

29,0

bcd

2

ab

 Suelo natural+T. harzianum cepa 650

184,6

a

30,2

bcd

2

ab

 Suelo natural+P. lentimorbus cepa 629

172,0

ab

38,3

abc

2

ab

 Suelo solarizado3

138,3

cd

24,3

d

3

a

 Suelo solarizado+T. polysporum cepa 34

162,6

abc

30,3

bcd

2

ab

 Suelo solarizado+T. harzianum cepa 650

179,3

a

32,3

bcd

1

b

 Suelo solarizado+P. lentimorbus 629

181,3

a

44,8

a

1

b

 Suelo bromurado3

121,0

d

25,4

cd

2

ab

 Suelo bromurado+T. polysporum cepa 34

167,3

ab

29,4

bcd

1

b

 Suelo bromurado+T. harzianum cepa 650

162,6

abc

28,3

ab

1

b

 Suelo bromurado+P. lentimorbus 629

170,3

ab

39,1

ab

1

B

1 Escala de 1 a 5. 1=planta sana o con menos de 2% del área radical atacada y 5=planta muerta con más del 90% del área radical y del cuello atacado (Mao et al, 1998).
2 Letras iguales en las columnas significa que no existen diferencias estadísticas significativas al utilizar la prueba de Rango Múltiple de Duncan (p £ 0,05).
3 Suelo solarizado por 37 días y temperaturas máximas de 37,6°C. Suelo bromurado con bromuro de metilo, 75,5 cm3 * m-2 durante 10 días.
4 T: Trichoderma, P: Paenibacillus.

En la Fig. 4 se presentan resultados del control de R. solani en Quillota.

Figura 4.  Unidades formadoras de colonia de R. solani antes y después de solarización y su comparación con CH3Br en un suelo artificialmente inoculado en Quillota.

2.3.   Control de malezas mediante solarización en cultivos de frutillas y tomates.

Al aplicar solarización por 40 días en la zona de San Pedro (RM), se puede lograr prácticamente un cien por ciento de control de malezas, el que disminuye muy poco en el tiempo.  En la Fig. 5 se presentan los resultados expresados en gramos de materia seca de malezas a los  0, 30 y 60 días post-solarización y se compara con CH3Br.

Figura 5.  Materia seca de malezas obtenida a los 0, 30 y 60 días post-solarización.

Resultados similares se obtuvieron en suelos dedicados al cultivo de tomates bajo invernaderos fríos en Olmué (V Región, 33º2’ Lat. Sur y 71º15’ Long. Oeste) con 40 días de solarización (Silva, 1996).

2.4. Uso de la solarización y bioantagonistas en el control de hongos fitopatógenos del sistema radical del tomate.

En la Figura 6 se presentan los resultados del grado de control de F. solani y peso seco de plantas de tomate cultivadas en un suelo inoculado artificialmente con el fitopatógeno, luego fue solarizado por 40 días en la zona de Quillota y posteriormente cultivado con tomates protegidos con Trichoderma harzianum (ThV y Th291) y Paenibacillus lentimorbus 629.  Se puede observar que hubo diferencias estadísticas entre los tratamientos, siendo mejores desde el punto de vista del nivel de daño aquellos tratados con T. harzianum. En el caso de P. lentimorbus más solarización, este tratamiento produjo mayor materia seca que los restantes.

Figura 6.  Peso seco y nivel de control con T. harzianum (Th) y  P. lentimorbus (PL) en un suelo solarizado inoculado con Fusarium solani (SIFs).

En el Cuadro 5 se presentan los resultados de un ensayo efectuado en Quillota, donde se utilizó solarización (40 días), CH3Br, Trichoderma harzianum 650 (Th650) y Paenibacillus lentimorbus (PL), en un suelo inoculado artificialmente con R. solani.  Se observa que los tratamientos a base de CH3Br y solarizados con Th650 y PL629 fueron los que menor nivel de daño tuvieron (y fueron comparables con los controles con y sin bioantagonistas); lo mismo sucede con el peso seco de las plantas (Montealegre et al., 2004).

Cuadro 5.  Efecto de T. harzianum y P. lentimorbus aplicados solos o con solarización para el control de R. solani en un suelo cultivado con tomates, inoculado artificialmente bajo condiciones de invernadero frío.

Tratamientos

Altura plantas (cm)

Peso fresco

(g)

Peso seco

(g)

Nivel de daño(1)

 Control

 139,6      b

 157,3   a b

  28,5         c d

  3,0    a b(2)

 Control + Th 650

 168,3   a b

 185,3   a b

  38,5   a b

  1,6       b

 Control + PL 629

 171,6   a b

 171,8   a b

  32,2      b c d

  2,0    a b

 Solarizado

 170,3   a b

 124,3     b

  25,9           d

  3,6    a

 Solarizado + Th 650

 186,6   a

 188,6   a b

  42,1   a

  2,6    a b

 Solarizado + PL 629

 178,0   a

 182,0   a b

  36,7   a b c

  2,6    a b

 CH3Br

 156,6   a b

 128,6     b

  28,6        c d

  3,6    a

 CH3Br + Th  650

 188,6   a

 210,6   a

  43,9   a

  2,0    a b

 CH3Br + PL629

 172,6   a b

 200,6   a

  41,7   a

  2,3    a b

(1) Mao et al, 1998
(2) Letras iguales indican que no existen diferencias significativas entre tratamientos según Test del Rango Múltiple de Duncan (p≤0,05). Montealegre et al., 2004.

4. Conclusiones

:: La solarización por sí sola logra un buen control de malezas y de hongos fitopatógenos que afectan al sistema radical de la frutilla y el tomate en las zonas de San Pedro y V Región y no produce el vacío biológico que causa un fumigante, de tal manera que no afecta la viabilidad de los microorganismos benéficos. Además produce un efecto positivo en el desarrollo de las plantas, lo que se traduce en mayor rendimiento y calidad de los frutos a cosechar (debido al efecto que produce en el suelo).  Su eficacia depende de las características del clima local, siendo menos eficiente en la V Región.

:: La solarización posee un mayor efecto residual en el control de fitopatógenos que el CH3Br y no produce contaminación química.

:: Los productores no han utilizado la solarización, probablemente por el hecho que al aplicar esta práctica deben dejar de utilizar el suelo al menos por 45 días.

::La eficacia de la solarización puede potenciarse al utilizar microorganismos bioantagonistas seleccionados para un área geográfica determinada aplicados en el momento del transplante o en el speedling.

:: Los bioantagonistas no solo controlan al fitopatógeno, sino que también producen un efecto promotor del crecimiento de las plantas, lo cual se traduce en un mayor rendimiento y calidad de los frutos a cosechar.

5. Literatura consultada

Aballay, E.; Jardel, A. yMontealegre, J.  1996.  Efectos de la solarización y bromuro de metilo sobre Verticillium dahliae Kleb. y nematodos fitoparásitos asociados a monocultivos de frutilla.  Fitopatología 31(3): 230-240.

Anónimo.  1987.  En Israel: Solarización del suelo para controlar pestes.  Próxima Década 54: 2-3.

Defilippi, B.  1995.  Comparación entre solarización y bromuro de metilo en el control de Fusarium oxysporum Sch. y malezas en un suelo con monocultivo de frutilla en la comuna de San Pedro.  Memoria de Título Ing. Agrónomo. Fac. Cs. Agrarias y Forestales, Universidad de Chile. Santiago, Chile.  86 p.

DeVay, J.  1991.  Historical review and principles of soil solarization, pp. 1-15.  In: DeVay, J.; Stapleton, J. and Elmore, C. (Eds.).  Soil Solarization.  Roma, FAO. Plant Production and Protection Paper Nº109. 395 p.

DeVay, J.  1992.  La solarización del suelo. Parece demasiado bella..... pero funciona.  In: Chile Agrícola 17(177): 129-132.

Henríquez, J.; Montealegre, J. y Aballay, E.  1996.  Efecto de la solarización sobre poblaciones naturales de Rhizoctonia spp. en el suelo.  Investigación Agrícola 16(1-2): 51-56.

Katan, J. and DeVay, J.  1991.  Soil Solarization.  CRS Press.  Florida, USA.  267 p.

Mao, W.; R.D. Lumsden, J.A. Lewis and P.K. Hebbar. 1998.  Seed treatment using pre-infiltration and biocontrol agents to reduce damping-off of corn caused by species of Phytium and Fusarium.  Plant Disease.  82: 294-299. 

Montealegre, J.; Fuentes, P. and Henríquez, J.  1996.  Efecto de la solarización y fumigación en el control de Pyrenochaeta lycopersici y su relación con el rendimiento y calidad de un cultivo de tomates.  Fitopatología 31(3): 217-229.

Montealegre, J.; Silva, M. y Díaz, V.  1997. Efecto de la solarización y fumigación de Fusarium oxysporum y de malezas, en suelos de invernaderos fríos monocultivados con tomates. Universidad Austral de Chile. Facultad de Ciencias Agrarias.  Agro sur 25 (1) 1-15.

Montealegre, J.; Díaz, R.; Sepúlveda, G. and Sackenheim, R.  1998.  Uso de la solarización en el control de Rhizoctonia solani Kühn en el Valle de Azapa, I Región de Chile.  Investigación Agrícola 18(1-2): 17-24.

Montealegre, J.; Pérez, L.; Besoaín, X. yHerrera, R.  2004. Integrated control of soilborne and root-rot diseases in greenhouse tomatoes with solarization and biocontrol microorganisms in ChileIn: Biological control of Soilborne Plant Diseases. Proc. of the International Seminar.  Buenos Aires, Argentina, March 18-19, pp. 128-139.  

Santander, C.; Montealegre, J. y Herrera, R.  2003.  Control biológico de Rhizoctonia solani en tomate en suelos previamente sometidos a solarización y bromuro de metilo.  Ciencia e Investigación Agraria 30(2): 107-112.

Silva, M.  1996.  Comparación entre solarización y bromuro de metilo para el control de Fusarium oxysporum Sch. y malezas en un suelo con monocultivo de tomates en la localidad de Olmué, Quinta Región.  Memoria de Título Ing. Agrónomo. Fac. Cs. Agrarias y Forestales, Universidad de Chile.  Santiago, Chile. 95 p.



[1] Financiado por proyectos Fondecyt 1990785 y 1040531-04