8.4. Desnutrición infantil.

 

Aun cuando se desconoce su magnitud exacta, es sin lugar a dudas, el problema nutricional de mayor trascendencia, dudó su impacto en la mortalidad general y mortalidad: infantil, su acción agravante de las enfermedades infecciosas transmisibles, su efecto desacelerador del impulso de crecimiento físico, sus probables efectos sobre el desarrollo psicomotor y el rendimiento escolar y por ende; sobre la ulterior productividad y especialización de trabajó de los individuos.

González y cols han demostrado que existen condiciones que se asocian en forma más o menos directa con la desnutrición infantil, y que, por lo tanto, pueden considerarse como factores de alto riesgo. Ellos son: la corta duración de la lactancia materna, que en Chile no alcanza a cubrir el primer trimestre de la vida, aun en las zonas rurales; el peso de nacimiento, que en los grupos obreros es inferior a 3.000 g. en el 15% de los casos, y que para la totalidad del país es inferior a 2.500 g. en 10% de los nacidos vivos; factores socioeconómicos entre los que destacan el nivel de ingresos, edad y escolaridad , de la madre, número de hijos en la familia, existencia de otros niños desnutridos, etc. Con respecto este último aspecto cabe destacar la importancia de los factores culturales; pues ha sido demostrado por Avendaño que dentro del nivel socioeconómico bajo hay familias productoras de niños desnutridos y otras que no lo son.

La Investigación Interamericana de Mortalidad en la niñez reveló que en Santiago la desnutrición infantil tuvo como causa condicionante de muerte una tasa específica de 1,8 por 1.000 nacidos vivos, correspodiendole una tasa de 12,8 por 1.000 nacidós vivos, si se la consideraba como causa asociada de muerte; la desnutrición fue :causa asociada de fallecimiento en el 51,2% de las muertes por diarrea y en el 30,60 de las muértes por enfermedades respiratorias.

No existen análisis de este tipo para la mortalidad del lactante: mayor de 1 año, preescolar ni escolar, probablemente debido al menor peso que tienen en la configuración de la mortalidad general del país.

Otra manera de apreciar el impacto de la desnutrición. sobre la mortalidad la constituye el estudio de la mortalidad intrahospitalaria M. González, en un análisis global de la mortalidad en pacientes hospitalizados, logró establecer que ésta era mayor cuanto más severa era la desnutrición, independientemente de la patología que motivó la hospitalización; observándose, paralelamente, una prolongación del promedio de estada hospitalaria.

ESTADO DE NUTRICIÓN Y MORTALIDAD HOSPITALARIA. ANÁLISIS GLOBAL.

(HOSPITAL ROBERTO DEL RÍO, 1970) *

ESTADO DE NUTRICIÓN

Nº DE
EGRESOS


FALLECIDOS

LETALIDAD
%

Normales

1.574

50

3,1

Desnutrición gr. I

667

33

5,0

Desnutrición gr. II

696

46

6,6

Desnutrición gr. III

316

59

18,7

 

TOTAL

 

2253

 

188

 

8,3

• Sólo considera aquellos egresos en que aparecía consignado el estado de nutrición.

ESTADO DE NUTRICIÓN Y PROMEDIO DE ESTADA HOSPITALARIA EN EGRESOS

VIVOS Y FALLECIDOS (HOSPITAL ROBERTO DEL RÍO, 1970)

ESTADO DE NUTRICIÓN

EGRESOS VIVOS (Nº)

PROMEDIO DE ESTADA (DÍAS)

FALLECIDOS
(Nº)

PROMEDIO DE ESTADA (DÍAS)

Normal

1.304

8.0

24

4,3

Desnutrición gr. I

659

9.4

17

17,8

Desnutrición gr. II

597

12.4

21

11,8

Desnutrición gr. III

326

32.6

41

27,8

Desnutrición sin esp.

135

16.8

56

16,0

No consignado

2.611

9.4

152

10,0

 

TOTAL

 

5.632

 

10.9

 

311

 

13,6

Aparte del impacto de la desnutrición sobre la mortalidad, es importante tener una visión de las secuelas con que quedan los sobrevivientes. En este sentido, la antropometría de los grupos de preescolares y escolares es un buen indicador. Un estudio sobre estada nutricional de la población escolar fiscal del Arca Norte (8 a 10 años de edad) realizado en 1969 reveló que un 800 de los niños examinados tenían una estatura inferior al P25 de Iowa y un 39,3% eran más bajos que el P3 de Iowa; en cuanto al peso, el 18,4% de la muestra caía bajo el P3 de Iowa. Es difícil imaginar que estas diferencias sean debidas: a Causas no nutricionales; especialmente los déficit en estatura.

En el estudio realizado por el S.N.S. en la población en control de menores de 6 años, que alcanza, a 1.014.000 niños, la situación nutritiva en el 2º de semestre de 1975 era la siguiente:

TIPO DE NIÑOS

% DEL TOTAL

Total de menores de 6 años

1.014.000

100,0

Eutróficos

858.000

84,5

Desnutrición leve

122.000

12,1

Desnutrición mediana

27.500

2,7

Desnutrición grave

7.400

0,7

 

Desnutrición total según edad

% de niños de
igual edad

0 a 5 meses

10.900

12,3

6 a 11 meses

18.400

18,0

12 a 23 meses

36.900

19,0

2 a 5 años

91.000

14,5

La tabla demuestra que la mayor parte de loa desnutridos presentan un déficit ponderal leve, existiendo desnutrición grave en el 0,7% del total de niños. La tasa de desnutrición aumenta a partir de los 6 meses de vida (12%) y se mantiene más alta durante la época de lactante (18-19%) que en el preescolar (14%). La desnutrición grave aparece en el 1,1% de los menores de 6 meses; 1,2% de niños entre 6 y 24 meses y 0,4% de los preescolares. A lo largo del país, la tasa de desnutrición es menor (entre 8 y 10%), en la I, XI y VII Regiones, observándose los valores máximos en la IV y VII Regiones (18%) y en la Región Metropolitana (16%).

En términos comparativos, la situación nutricional chilena es considerablemente mejor a la. observada en la mayor parte de Latinoamérica y el Caribe En los países de Área Andina, Colombia presenta desnutrición mediana y grave en es 20% de los niños, contra 3,4% de Chile. Según el Instituto de Nutrición de Centroamérica, la proporción de desnutridos en esa zona alcanza al 71% de los menores de 5 años, siendo la desnutrición de tipo leve en 47%, mediana en 21% y grave en el 3,4% restante.

REFERENCIAS

BARJA, I. Y cols. Peso y talla de preescolares chilenos urbanos de 3 niveles de vida. Rev. Chil. Pediat. 36, 525, 1965.

KARDONSKY, V. Y COLS. Desarrollo intelectual y físico del niño desnutrido; su relación con la edad de desnutrición. Pediatra 11: 244,1968.

MEDINA, E.;Y KAEMPFFER, A. M. Aterosclerosis en Chile. Rey. Med. Chile. 95: 38, I965 y 93: 112, 1965.

MEDINA, E Y COLS. Epidemiología de las colecistopatias en Chile. Rev. Med. Chile 100: 1376, 1972; 100: 1382, 1972; 100: 1390, 1972.

MONCKEBER, F. Efecto de la nutrición y del medio ambiente sobre el desarrollo psicomotor del niño. Cuad. Med. Soc. 9: 57, Die. 1968.

MONCKEBERG, F. Y GOLS. Estudio del estado nutritivo y de las condiciones de vida de la población infantil de la provincia de Curico. Rev. Chil. Pediat. 38: 491, 1467.

VALIENTE, S. Y CRUZAT, S. El problema de la diabetes en Chile. Bol. Hosp. S. J. de Dios, 6: 193, 1959.

VALIENTE, S. Y cols. Obesidad ¿un problema colectivo en Chile? Jornadas Anuales Soc. Chil. Diabetes y Enf. Metabólicas. 1962.

MONCKEBERG, F. Y VALIENTE, S. Antecedentes y acciones para una política nacional de alimentación y nutrición en Chile. Ed. Gabriela Mistral, Santiago, 1976.

Servicio Nacional de Salud. Estado nutritivo de niños bajo control. En Anuario de Atención y Recursos, 1975.