11.2.2. Planes propiamente tales

 

La exigencia mínima de un plan de salud es la mantención de la condición actual, impidiendo un deterioro de la situación de salud. Entre éste plan mínimo y un plan máximo, de acuerdo a las expectativas que se suponga factibles, hay toda suerte de posibilidades intermedias: La metodología consideró, separadamente, un plan mínimo para aquellos daños qué se estiman claramente reductibles en el momento actual y can las técnicas usuales en uso (infecciosas trasmisibles, diarreas, desnutrición, gestación) y otro para los daños llamados "no reductibles", que presentan el resto de la patología. Frente a estos últimos se estima que hay, necesidad de absorber la totalidad de la de-

PRESUPUESTO POR PROGRAMA EN EL S.N.S.

PROGRAMAS UNIDAD FINAL

INSTRUMENTOS

ACTIVIDADES

GASTO

.

NÚMERO
(MILES)

COSTO UNITARIO
(DÓLARES)

NÚMERO
(MILES)

COSTO UNITARIO
(DÓLARES)

TOTAL
(MILLONES) (DÓLARES)

Atención médica:

Hospitalización Consulta



7.479
1.617



3,8
10,4



371
5.976



75,6
2,8



28,1
16;8

Maternoinfantil:

Hospitalización Consulta
Leche
Visita enfermería



2.923
1.039
312
384



5,1
7,5
21,4
1,0



379
6.431
11.870
431



39,1
1,2
0,6
0,9



14,8
7,8
6,7
0,4

Odontología:

Consulta adulto
Consulta niño
Consulta espec.



78

421
71



3,5

3,3
4,8

 



1.945

1.023
185



1,0

1,4
1,8



2,0

1,4
0,3

Higiene ambiental:

Insp. san. básica
Insp. control alim.



358

412



2,7

1,5



322

514



3,0

1,2



1,0

0,6

Epidemiología:

Vacunaciones

 

764

 

1,6

 

4.715

 

0,3

 

1,2

Administración

. . . .

17,7

Total programas de salud

. . . .

98,8

Otros programas

. . . .

6,6

Presupuesto a nivel nacional

. . . .

12,7

PRESUPUESTO TOTAL DEL S.N.S

. . . .

120,5

 

manda pronosticada de acuerdo a las tendencias de años anteriores, en cuanto a hospitalización y consultas, demanda que por cierto puede ir en claro in- cremento. A la inversa para los daños reductibles se plantea la política de "no deterioro" o en otros términos de no aumento. Los cálculos previos de eficiencia normalizada permiten estimar el número de actividades necesarias para evitar el total de muertes en exceso, como igualmente el número de instrumentos requeridos. Como lo probable es que de todos modos se produzcan consultas y hospitalizaciones, hay necesidad de considerar recursos para esta demanda residual.

De geste modo, el plan mínimo considera el volumen necesario de actividades e instrumentos, rendimiento y costos para cada dama, atendiendo el 100% de la demanda no reducible, pronosticada a través de las hospitalizaciones y consultas que sean necesarias y manteniendo en una situación de no deterioro los daños reducibles. La totalidad de actividades a desarrollar (hospitalizaciones, consultas, visitas, vacunaciones, inspecciones, dación de leche, etc.) firman así un modelo matemático total:

Dada la estructura del S.N.S., la necesidad de recursos, definida de acuerdo a los criterios anteriores, debe encasillarse en los programas de operación de la institución: programas de atención médica de adultos, maternal, infantil, higiene ambiental, odontológico y administración, asignando a cada programa el número de actividades e instrumentos necesarios.

La explicitación monetaria de lo anterior se expresa en un presupuesto por programas del S.N.S. (Ver cuadro de pág. anterior).

Los conceptos anteriores son válidos para los planes habituales. Deben considerarse en; forma separada los planes de emergencia, penetración, adiestramiento e investigación.