15.1.2. Piscinas:

 

Las piscinas puedes plantear problemas de salud de origen microbiano (infecciones digestivas, respiratorias, conjuntivales y cutáneas) por la contaminación aportada por los bañistas y ofrecen riesgo de accidente. Por esta razón, el S.N.S. ha elaborado un reglamento de funcionamiento y da autorizaciones renovables anualmente. La capacidad de bañistas es equivalente a 1 por W en los sectores de profundidad inferior a 1,40 m y a 0,5 sobre esta profundidad. Respecto al agua, que obviamente debe ser potable, las piscinas de vaciamiento periódico deben renovarse totalmente después que la han usado 5 personas por cada m3; en caso de piscinas de renovación continua y de recirculación la exigencia es similar, requiriéndose la incorporación de 200 litro diarios de agua limpia por bañista. Se exige, en general, el agregado de cloro que debe alcanzar en el fondo concentraciones de 0,2 a 0,6 ppm. y de 0,7 a 1 ppm si hay agregado de NH3. La cantidad de desinfectante que se agrega es:

Gramos de desinfectante:

Volumen (lts. agua) X ppm deseadas

1.000 X % de cloro del producto usado

La transparencia del agua se juzga por la visión clara a 10 m de un disco negro de 15 cm colocado a 3 m del borde. Existen igualmente diversas disposiciones sobre color claro, sector reservado exclusivamente a bañistas, camarines, guardarropas, sanitarios, pisos. Se exiges diferentes condiciones de seguridad que incluyen, indicadores de profundidad, pendiente máxima de 10%, asideros, escalas, trampolines de altura máxima de 4 m, salvo autorización especial, salvavidas, cuerda de salvataje y botiquines de urgencia.

Parece necesario exigir ducha previa a la entrada al agua a todo bañista, prohibiendo la entrada a aquellos que se han aplicado grasa o aceite y obligar, con el diseño pertinente de la piscina, al baño de pies con soluciones de cloro (soda clorada al 1%) o tiosulfato de sodio al 15%.

El control de la calidad del agua se realiza midiendo el cloro residual con ortotoluidina. De acuerdo a las normas de la Asociación Americana de Salud Pública (APHA), el índice coli no debe sobrepasar los 1.000 bacilos y no más de un 15% de las muestras deben tener sobre 200 gérmenes totales.