PULSO VENOSO

 

Las contracciones del corazón derecho y especialmente de la aurícula repercuten sobre las venas, produciendo cambios rítmicos de presión y modificaciones del estado de distensión de la pared venosa. El conjunto de estos cambios constituye el pulso venoso. En las venas yugulares, las pulsaciones son apreciables a simple vista cuando el individuo está en decúbito dorsal. El registro gráfico de las pulsaciones (flebograma) en la vena yugular (Fig. 52) reveló que la curva del pulso venoso tiene tres ondas denominadas a, c y v. De éstas, la onda (a) corresponde a la contracción de la aurícula derecha. La onda (c) aparece al iniciarse la contracción ventricular y se debería a la propagación del pulso carotídeo y al cierre de la válvula tricúspide, que aumenta la presión intra-auricular. La rama ascendente de la onda (v) corresponde al aumento de presión en la auricula derecha durante su llene; su rama descendente

 

coincide con la apertura de la válvula tricúspide y llene ventricular.